domingo, 6 de septiembre de 2009

HACE FALTA EL PARTIDO REVOLUCIONARIO


http://www.kaosenlared.net/noticia/hace-falta-partido-revolucionario

Hace falta el Partido Revolucionario.
No hay que temer a la lucha ideológica, hay que darla. Son inevitables y necesarias las contradicciones en el pueblo y también el choque entre las tendencias, socialdemócratas y revolucionarias.
Nicolás García Moreno | Chile | 30-8-2009 | 81 lecturas
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El triunfo de los explotados es imposible sin un Partido Revolucionario, porque los proletarios no logran el poder a través de una insurrección espontánea. Toda clase explotadora está en condiciones de arrebatar el poder a otra clase explotadora, debido a su riqueza, a su cultura y a sus numerosos nexos con el viejo aparato estatal. Pero el proletariado no puede arrebatar el poder a la burguesía sin la existencia de una vanguardia política consecuente. Pueden darse las condiciones objetivas para la revolución, pero ella no ocurrirá si falta la principal condición subjetiva: el Partido .

Desde su formación dicha organización política no puede permitir la presencia de elementos reformistas y conservadores en su dirección, porque eso la puede llevar a confundir la táctica con la estrategia. Táctica, es el arte de conducir acciones aisladas y Estrategia , es el arte de vencer, de lograr la meta propuesta. La estrategia no impide la táctica, pero ésta se debe subordinar siempre a la estrategia, al objetivo final revolucionario: a la toma del Poder por los Trabajadores.

Las tácticas son para tareas aisladas, la estrategia considera un combinado de acciones que por vinculación y desarrollo deben conducir a la conquista del Poder. Lo peor ocurre cuando los reformistas transforman la táctica en estrategia, en esos casos el Partido deja de luchar por los intereses de los trabajadores - de los explotados, del proletariado - y se acopla a los sectores burgueses para “maquillar” el capitalismo (se hace sistémico) y traiciona así sus objetivos estratégicos, buscando sólo “no ser excluido” del festín.

Los problemas estratégicos más serios se producen cuando se pasa de la organización y la agitación, a la lucha directa, a la insurrección. En ese momento los reformistas y conciliadores se alzan en contra de la línea insurreccional. Así ocurrió en la Revolución de Octubre, cuando Lenin asestó un formidable golpe a los pseudo-marxistas, reformistas. Porque en 1905, Lenin planteó la dictadura democrática de obreros y campesinos , pero en 1917 -- por las condiciones objetivas diferentes -- planteó la dictadura socialista del proletariado con apoyo de los campesinos .

Igual que en el Chile de hoy, en 1917 no existían divergencias aparentes, pero existían divergencias de principios. La postura de Lenin era proletaria y conducía al Socialismo, la otra postura era democrático-burguesa, y significaba la subordinación de la política proletaria a las necesidades de la sociedad burguesa, era reformista. Estas dos tendencias chocaron con gran violencia en 1917 y en toda la etapa revolucionaria de la URSS. En Chile, ocurrió lo mismo durante la Unidad Popular y volverán a darse estas contradicciones en el futuro próximo: el reformismo es duro de morir, porque intenta renacer y organizarse, porfiadamente.

Pero no hay que temer a la lucha ideológica, hay que darla siempre. Son inevitables y necesarias las contradicciones en el seno del pueblo y también el choque entre las tendencias, socialdemócratas y revolucionarias. La lucha ideológica debe manifestarse franca y perentoria cuando se plantea la cuestión del Poder en un período pre-revolucionario, y debe darse sin cuartel en un período revolucionario.

El PARTIDO, debe nacer y debe crecer, en base a la unidad de todos los sectores que se dicen o se consideran revolucionarios, y contrarios al reformismo colaboracionista y conciliador que brota como callampas. La unidad debe surgir de la discusión de Principios y Programas, de las coincidencias en estos aspectos fundamentales. No hay que temer a la discusión fuerte pero fraterna entre revolucionarios, sólo la discusión con los reformistas es generalmente estéril. A ellos hay que denunciarlos, combatirlos y aplastarlos.

ADELANTE -- POR EL SOCIALISMO -- SIEMPRE

(*) Secretario Político del BxSR
Miembro de la CP y del CC del PS 1971-1973

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